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la escritura es un plan de escape

un árbol que ambiciona el relámpago y se parteun armario cuya puerta cruje de noche.Toda escritura cruje de noche
rebalsa y cruje de nocheLe duelen los tachones de tu arrepentimiento,tanto como al pelo le duelen las tinturas y los nudosUna mancha aflora 
en el piso y eso basta Súbita escritura, lenta marcha atrás sobre tus huesos
que se se parten 
Calcomanía en el espejoRacimo del relámpago
Confección de araña nocturnaSauvage
porcelana envuelta en celofanes
SauvageVos y yo somos dos esclavos emancipándose 
dos condenados que intentan escaparTodo lo que escribo es animal salvaje y velocísimoanimal salvaje y velocísimo que vos estás montando ahora

para huir.

panal

El panal que sacaste de la ventana está ahora sobre la pila de libroscasa flotante, embalsamado glaciar con sus piezas desnudas y sus habitantes perdidosCuando no duermo, me siento frente a ély observo exhibida a escala nuestra fortaleza:un reino paralíticoque aún perduray cruje de nocheLa pureza de un tumorque aumentará su tamaño
para despedirnos

la sangre del día

del animal tendrás
la nobleza y el auxilio
del hombre su partida y su rabia
del poema su viaje y su martillo
te volverás
loco de hambre
gris de sufrimiento
Exorcisar es el aliento
arder será el descanso

no laves tu herida

No laves tu herida,
mejor, háztela lamer por una perra en celo
háztela calcar y luego arroja el dibujo.

El agua es conductor de lo que vuelve
El agua tiene memoria de elefante
Jamás se irá con ella. No se irá.

Tendrá la apariencia de lo que sigue brillando,
un hamster hospedando al lobo,
atacando a quién lo domestica.
Porque el agua parece doméstica.
Tiene la paz del raro que no auxilia,
el espejo donde toda bestia se enfrenta y  reconcilia.
Por eso, háztela lamer por una perra en celo
Háztela calcar y luego arroja el dibujo.

No conviertas tu herida en un tatuaje.
No le escribas ni la rayes.
No taches en ella los días del ausente.
No la interrogues. No la molestes.
No te conviertas en tu herida.
Ponle una lámpara. Pero no cualquier lámpara
Digo la luz de la escritura
La luz de la escritura sobre sus manchas, estériles, y mal vestidas.
Caliéntala para que abrace al silencio.

Lo que se va con el agua regresa en otra sed
y es como un insecto cuando ruge
y no miente
que viene por tu sang…

mundo que insinúa su final

cada día es la locura de edificar el sueño
o el miedo de derrumbarlo
Nos asfixiamos debajo de la almohada
Somos dueños de salir de casa
pero no de olvidar
Hay fotos lanza tristeza
relámpagos al corazón del equilibrio
Cada día se merece o se comporta
tironea de nuestra voluntad
Viajas en pleno temporal con un evangelista
No temas - dice, mientras el auto se sacude
No temas, sólo admira el poder de Dios
Cada mañana es la estática o el espasmo
La soberbia o la rendición
Arde el nylon de la memoria
se quiebra el alma de tus huesos
en la mudanza se pierde un rosario
se encuentra el recuerdo de una comunión
Nos mantenernos a flote
Un relámpago castiga tu frente
amplia tu fantasma
Bordas el poema con que presumes ahorcarte
Tose tu madre su fiebre nocturna
Se refleja el cazador
Deambulamos por la superstición
Te sometes a la imposibilidad como a una adicción
solitaria e inevitable de espera
Magnificas la espera:
el cuchillo en la taza que alguien
dejó en la mañana
Cada dia la vejez acecha
el…

recuerdo de un naufragio

Imagen

una mujer revienta un neumatico

Cada día es un punto
vamos uniendo un recorrido
pautado hasta el final
hasta develar
la trayectoria de  una flecha
el círculo que podría ser
la colmena
un disparo
una mujer revienta un neumático
se sale del camino
años atrás fumaba en el balcón
pensando el título de un poema
también buscó una clave
tuvo las manos heladas
el corazón en blanco
se puso al resguardo del granizo
dejó el pan a la intemperie
derramó la sal
contuvo el odio
abrió una cama ofreciendo
la liebre tibia de su herida
mientras une
los acontecimientos
se  sale del camino
ha llegado al punto inicial
ha dado sin pensar
con la forma